10 de noviembre de 2013
Amable lector :
Le ruego sea generoso y acepte que la columna de esta semana se halle vinculada directamente con una experiencia personal. Lo que leerá a continuación es una carta remitida al Director del diario El Comercio a propósito de una mención, a mi juicio, agraviante que se hace sobre mi persona en el Editorial de dicho medio el día 7 de noviembre.
Ilustrándonos sobre la manera en que a veces es entendida la ética periodística y el uso de los medios de comunicación social, esa carta no ha sido publicada. Soy una persona afortunada y puedo, sin embargo, a través de La República, a quien agradezco, hacer de conocimiento público el contenido de la carta ignorada por el diario El Comercio.
Ilustrándonos sobre la manera en que a veces es entendida la ética periodística y el uso de los medios de comunicación social, esa carta no ha sido publicada. Soy una persona afortunada y puedo, sin embargo, a través de La República, a quien agradezco, hacer de conocimiento público el contenido de la carta ignorada por el diario El Comercio.
